Hollywood no se mueve a la velocidad de la cultura.
Así lo resumió Max Reisinger, fundador de Creator Camp y una de las voces jóvenes más emocionantes del nuevo movimiento liderado por creadores. Y tiene razón.
Siempre existirá la demanda para Oppenheimer o Barbie, siempre habrá series como Stranger Things o Wednesday que necesitan tiempo, escala y músculo institucional para existir.
Hollywood, en las circunstancias adecuadas, todavía puede crear cultura, pero cada vez es más raro y complicado lograrlo. La mayor parte de la cultura ahora se mueve a la velocidad del Wi-Fi, y proviene de los creadores, no de los estudios.
La próxima gran disrupción ya viene en camino: comedias de nicho, dramas independientes, películas de terror de bajo presupuesto. Ahí es donde los creadores van a pegar muy fuerte. Y pronto. (Y cuando digo pronto, me refiero a que ya está pasando).
La Lógica de la Economía de Creadores: Lanzar Primero, Descifrar Después
Al empezar a construir nuevos modelos que fusionan nues…




